Nuestra historia comienza frente a la plaza 25 de Mayo…
Con nuestro abuelo, junto a dos amigos y compañeros de trabajo deciden aquel 1 de marzo de 1951 reabrir las puertas de una joyería que cerró. Es ahí el punto de partida y nacimiento como marca RIC-SER-DAN.
Hoy, somos la tercera generación donde compartimos todas nuestras pasiones en el mismo espacio: la orfebrería, el diseño de joyas y el mundo de los relojes.
Juntos, esperamos que todos los que entren al mundo de “la joye” se lleven una experiencia que les recuerde lo verdaderamente importante: El poder elegir… el placer de regalar.