Un solo reloj no es suficiente para toda ocasión. Lo ideal es que cuentes con tres o cuatro tipos de relojes para combinarlos con la agenda de tus días.

La elección del atuendo y el tipo de reloj de deben realizarse al azar. El material del que está hecho el reloj, su diseño y colores suman o restan valor a las prendas que usas.

Entonces, ¿cuándo y qué tipo de reloj debemos usar?

A la hora de vestir, asistir a una reunión de negocios, juntas con comerciantes u ocasiones similares, uno clásico es el ideal.

Para lucir durante el día, uno formal puede combinar bien. Preferentemente de metal o un tono que combine con tu atuendo.

En cambio, para salidas nocturnas,  como una boda o una ceremonia, son ideales los elegantes, dorados o plateados, con fondo negro.

Para el trabajo, un modelo casual queda muy bien. Con correas de tela o metal, y en colores que combinen con tu ropa.

Para practicar un deporte, lo ideal es llevar un reloj cómodo y a prueba de agua. Si realizas actividades como el running o bicicleta, tener uno con cronómetro es muy útil.

Y si no puedes decidir qué reloj usar, mira tus zapatos. Si estás con unos formales, tu reloj también debe serlo. Si estás con calzado casual, puedes bajar la formalidad de tu reloj.

No olvides nunca tu estilo. Es fundamental que te sientas cómodo con lo que llevas puesto.

¡Siempre a la moda!

Aunque los clásicos no pasan de moda, ya son tendencia los relojes tecnológicos. Expertos dicen que son casi una extensión de nuestros celulares y computadoras.